Las plantas acuáticas invasoras representan hoy uno de los mayores desafíos en la gestión de masas de agua. La juncia, el എന്റെ ബ്രസീലിയൻ മിൽഫോയിൽ, el elodea o el lagarosiphon colonizan rápidamente los entornos, hasta el punto de hacer imposibles ciertos usos.
Para los gestores, las consecuencias son inmediatas: restricciones de navegación, cierre de zonas de baño, obstrucción de las tomas de aspiración y degradación de las condiciones de explotación del medio acuático.
A largo plazo, estas plantas desequilibran profundamente el ecosistema, ahogan la flora local y aceleran el colmatación por acumulación de biomasa.
El control de las plantas acuáticas invasoras requiere un enfoque de gestión basado en el análisis de los mecanismos biológicos y la implementación de soluciones adaptadas a las características del sitio.
