Un cuerpo de agua desequilibrado siempre se manifiesta por señales visibles: agua turbia, olores, proliferación vegetal, sedimentación, algas. Esto no solo afecta a la vida acuática, sino que también provoca complicaciones.
Antes de tratar, es esencial comprender el origen de estos fenómenos.
TASO interviene en todos los desequilibrios hídricos.
