Su factura de energía aumenta mientras su uso es estable. Las señales provienen directamente de sus equipos de bombeo:
- Bombas calientes: Sus motores se calientan anormalmente, señal de que están forzando constantemente. Los disyuntores térmicos saltan a menudo.
- Flujo lento: Se tarda más tiempo que antes en llenar un depósito o regar una zona. La bomba "funciona" durante más tiempo para obtener el mismo resultado.
- Presión inestable: A pesar de una bomba potente, la presión en la salida (aspersor, boquilla) es baja. La energía parece "perderse" en el camino.
