Como es lógico, un lago tarda siglos en llenarse. En este caso, TASO constata una aceleración brusca de este proceso. El problema es sencillo: su masa de agua genera más residuos orgánicos de los que es capaz de depurar.
Tres mecanismos invisibles convierten tu estanque en un pantano:
- El autoentierro (El lago se llena solo)
Contrariamente a lo que se suele creer, el limo no siempre proviene de las orillas, sino del propio agua.
El mecanismo: Las algas y las hojas muertas caen al fondo. Como el lago está «desbordado», ya no consigue digerir esta materia. Se acumula y forma un limo orgánico que hace subir el nivel del fondo año tras año.
Resultado: El lago pierde profundidad por la acumulación de sus propios residuos sin tratar.
- La asfixia del fondo (el limo que se hincha)
El fondo de tu masa de agua ya no respira.
El mecanismo: al carecer de oxígeno, el limo no se descompone correctamente: se pudre (fermentación). Esta putrefacción produce gases que hacen que el limo «se hinche» como una espuma, aumentando su volumen e impidiendo su compactación natural.
Resultado: Una capa de limo blando, «hinchada» por los gases, que ocupa un volumen enorme en el estanque.
- La colonización vegetal (La trampa de la luz)
Es la etapa final de la transformación.
El mecanismo: A medida que el fondo se eleva, el agua se vuelve menos profunda. La luz del sol llega ahora al fondo en el centro del lago.
Resultado: Esto da la señal a las plantas (cañas, nenúfares, jussia) para que echen raíces por todas partes, y no solo en las orillas. El agua libre desaparece.
Conclusión: Tu masa de agua no muere de vejez, sino que sufre una «indigestión» orgánica. Acumula materia en lugar de reciclarla.