El aspecto físico de tu masa de agua está cambiando. Los signos de que se está llenando son evidentes:
- Pérdida de profundidad: el fondo se eleva año tras año. Zonas que antes eran navegables o aptas para la pesca han quedado ahora al descubierto
- Fondo blando y «sin fondo»: una caña o un remo se hunde varias decenas de centímetros sin encontrar resistencia firme.
- Fermentaciones visibles: En verano, burbujas de gas (metano) brotan a la superficie. Cuando se remueve el fondo, el agua se vuelve negra y desprende un olor característico a huevo podrido (sulfuro de hidrógeno).
- Aparición de islotes: En el centro del lago surgen bancos de limo o matas de vegetación, lo que modifica sus orillas.
