La situación es crítica y, a menudo, cambia muy rápidamente:
- Se encuentran peces muertos en la superficie o en el fondo, a veces en grandes cantidades en cuestión de horas. Los cadáveres pueden no presentar lesiones aparentes.
- Los peces que han sobrevivido se agolpan en la superficie, con la boca bien abierta, intentando desesperadamente respirar el oxígeno del aire.
- Gran letargo (los peces no huyen), natación descoordinada de costado o agrupación en las entradas de agua.
- Branquias muy pálidas o, por el contrario, de color rojo vivo, exoftalmos (ojos saltones) o enrojecimiento cutáneo localizado.
