El nivel de su embalse o depósito de almacenamiento desciende más rápido de lo normal, lo que le obliga a realizar recargas frecuentes y costosas.
Los síntomas asociados suelen ser de carácter técnico:
- Ciclos de retrolavado frecuentes
- Descenso inexplicable del nivel
- Vegetación densa en los bordes
- Sobrecalentamiento del agua
