A diferencia del agua verde, este desequilibrio suele ser invisible a simple vista, pero las mediciones y la observación del entorno no engañan, así pues:
- El nivel de pH es inestable. Es bajo a primera hora de la mañana (tendencia ácida) y se dispara a última hora de la tarde (básico, a veces por encima de 9 o 10).
- Los peces están nerviosos, saltan fuera del agua, se frotan contra el fondo o respiran rápidamente en la superficie.
- Se forma una costra blanquecina y rugosa en las hojas de las plantas acuáticas o en las paredes del estanque.
- El agua puede seguir siendo cristalina, pero su comportamiento químico se ha vuelto inestable y peligroso para los seres vivos.
